Wednesday, September 20, 2006

El viernes de la próxima semana se celebrará en Valencia una mesa redonda sobre la libertad de expresión y el nacionalsocialismo. Participarán los señores Pedro Varela, Juan Antonio Jopart y Antonio Vicedo. Los interesados en asistir contactar con coordinador_an@yahoo.es O directamente con los camaradas de Valencia


Sunday, September 17, 2006

Antonio Salas habla de nosotros en una entrevista

Ya lo avisamos. Antonito Salas ahora intenta colarse en ETA y en grupos de guarros y acaban de entrevistarlo en un periodico de Argentina donde habla de nosotros http://www.diarionco.com/a3553/index.html pero cobardemente intenta negar su identidad real, mas que conocida entre todos los NS, especialmente los catalanes. Tenemos que recordarle a Antonio Salas o sea, a Gabriel López, que cometió un error fatal cuando registró su dominio en internet, al poco de sacar su primer libro basura "Diario de un Skin". Aun no se había hecho famoso y el mismo reconoce en todas las entrevistas que no se esperaba la publicidad que se le iba a dar a sus mentiras, por eso no tomo ninguna precaución. No hace falta ser un hacker experto para encontrar, en cualquier página de consulta sobre los propietarios de dominios, como por ejemplo en http://whois.domaintools.com/ quién se esconde detrás de una pagina web y ¿quien se esconde detrás de www.antoniosalas.net? pues casualmente los datos que aparecen son:

www.antoniosalas.net Whois Record:

Registrant: Lopez, Gabriel Mallorca, 36 Barcelona, Barcelona 08035 LK Domain Name: ANTONIOSALAS.NET Administrative Contact, Technical Contact: Lopez, Gabriel Mallorca, 36 Barcelona, Barcelona 08035 LK 93 959589

¡¡¡¡jodete Salas!!!!



Basta poner en Google "antonio salas"+"gabriel lopez" para saber quien se esconde detrás de pseudonimo de Tiger88.



Y ahora sigue negando lo que todos los que te conocimos en persona sabemos.

Le quitamos la mascara a Antonio Salas

Asi desenmascaramos nosotros las mentiras que cuenta Antonio -Gabriel Lopez- Salas en Argentina:


Si cojemos A
y le sumamos B
¿que tenemos?
¡Un hijo de la gran puta! ¡Ala Gabrielcito, ahora di que no nos conoces!

Friday, September 15, 2006

Proximo concierto en Valencia. Fecha: 12 de octubre. Actuarán Disciplina Nacional, Nahkampf y otros.

Interesados dirigirse a: http://www.esp2000.org/v2/index2.html?ars

Saturday, September 02, 2006

Nueva conferencia en Libreria Europa:


Para mas informacion: 93 237 00 09 (malito: libreriaeuropa@telefonica.net)

Monday, August 14, 2006



El periodista trolero ahora vende sus reportajes en DVD ¡no los compres! Aquí están gratis, y que se joda el autor


Con cierto retraso nos hemos enterado de que nuestro periolisto favorito, Antonio (Gabriel López) Salas, ha sacado al mercado sus reportajes de telebasura en DVD, en una edición de pasta dura de sus libros. En su dia ya pirateamos y subimos a esta página los libros, películas, pamfletos y demás mercadurías de Antonio Salas para que nadie los compre y no gane ni un euro más. Ahora hemos subido al emule los DVDs comercializados por el rey del periodismo basura, sionista, puritano, y antiespañol.

Los reportajes del judio y bixesual Antonio Salas ya están colgados en la red. No te los recomendamos, pero si algún julay sintiera curiosidad o simplemente quisiera reirse de esta mierda ¡no los compres!. Aqui los tienes gratis. ¡Y que se joda el autor!



Diario de un skin:

ed2k://fileDocumental-Diario.de.un.skin.por.Derek_18.avi358686720C168165A75F19B292AA8F4B3CE2F66D8/


El año que trafiqué con mujeres:

ed2k://fileDocumentales%20-%20El%20A%C3%B1o%20Que%20Trafiqu%C3%A9%20Con%20Mujeres.mpg4964296402048B32B09E639D7DECDA1B57D379F82/

Thursday, August 03, 2006

Los videoclips de Diario de un Skin gratis

Los videos son una chorrada y la pelicula una mierda, pero molan las imagenes de las palizas y el montaje de FJO



Saturday, July 08, 2006

Antonio Salas apoya a los traidores

En su ultimo libro basura, “El año que trafique con mujeres” (que no debes comprar y que puedes bajarte gratis en www.el-ano-que-trafique-con-mujeres.blogspot.com) Antonio Salas (Gabi López) continúa con su paranoica campaña de mentiras contra el NS mezclando el tocino con la velocidad, solo para echar mierda contra un partido político que es serio y legal: España 2000, y una empresa de seguridad también legal, y sobretodo contra D. Jose Luis Roberto, persona con la que el Sr. Salas parece estar obsesionado, como acaba de demostrar al apadrinar un nuevo libro sobre los ultras y nacionalismo español, que tanto odia este judío bisexual: “Memorias de un ultra” de Juanma Crespo.

Traidor, renegado, Judas, hipócrita, vendido, desertor, desleal y muchas mas cosas se pueden decir de Juan Manuel Crespo Ortiz, aunque él firma solo como Juanma Crespo, el último fichaje de Antonio Salas.
Igual que anteriormente os desvelamos la identidad real de Antonio Salas y de David Madrid, el autor de “Insider”, también en la colección basura de libros que dirige Antonio Salas, ahora queremos desenmascarar a su ultimo apadrinado, un perro traidor que muerde la mano que le dio de comer durante 10 años. Según nos explican los camaradas de Yomus, que conocieron perfectamente al nuevo perro de Antonio Salas, Juan Manuel Crespo Ortiz trabajó en Levantina de Seguridad durante 10 años, y no puede dárselas ahora de santo ni de tio legal, porque todos en la Levantina y en España2000 sabían que lo único que quería era trepar. Y como en el NS pasaron de él, y en movimiento patriótico también, ahora ha decidido venderse al judío para escribir un libro lleno de patrañas.

Antonio Salas por lo menos es un oportunista que se coló dos veces en el mundo ultra, en Diario de un Skin, y después con lo de las putas, pero nunca fue un verdadero patriota. Pero Juan Manuel Crespo Ortiz si perteneció al movimiento durante muchos años. Por eso su traición es mucho más asquerosa.

Toda Valencia sabe quien es Juanma Crespo, y las mierdas en las que estuvo metido. Crespo participó en cacerías y repartió mas hostias que nadie y también andaba con bombas y con pistola, y toda Valencia lo sabe, asi que ahora no puede dárselas de que el es el bueno y Levantina de Seguridad los malos.

Aquí estan las pruebas de cómo queria trepar el nuevo cachorro de Antonio Salas, arrimándose a gente seria e importante del mundo ultra valenciano para salir en la foto y hacerse famoso. Como no lo consiguió, ahora intenta hacerse famoso a costa de mentiras y traición, como hizo su padrino editorial antes que él. Pero todos tenemos pasado, y estas fotos lo demuestran.


Juan Manuel Crespo Ortiz ahora se pudre en la cárcel de Picasent, pero cuando salga, mucha gente lo espera en Valencia para que les “dedique” su librito. Y Salas, basta ya de joder a los patriotas. Ojala los de ETA te den lo que te mereces.

Ni Crespo ni Salas podrán parar la gran trayectoria política de D. Jose Luis Roberto y de España2000.

¡Viva España!

Wednesday, July 05, 2006

Ricardo Saez de Ynestrillas presento su libro en Valencia

Con la presencia de muchos camaradas valencianos, y algunos que bajamos de Barcelona, la editorial Sepha presenteo en el Expo Hotel el libro de Ricardo: "Ynestrillas, crónica de un hombre libre", que os recomandamos a todos.

Como siempre Ricardo habló claro, sin pelos en la lengua. Después tuvimos la oportunidad de charlar con el desenfadadamente, y de comentarnos futuros proyectos que tiene, como su retorno a la vida política y a la lucha por España y por la libertad.

Os pasamos una captura de video para los que no hayais podido asistir:

Sunday, July 02, 2006

Antonio Salas ahora infiltrado en ETA ¡Ojo los vascos!



Ya hace meses que esta rulando el rumor por Internet:

http://dichoyhecho.wordpress.com/2006/01/13/antonio-salas-el-hombre-tras-la-camara/#comments

http://www.superhincha.net/foro/viewboard.php?BoardID=1

y mas especifico en:

http://distorsionmental.spaces.msn.com/AccessDenied.aspx?space=distorsionmental

Igual que su amiguito David Madrid, que también desenmascaramos, Antonito Salas (Gabriel Lopez) ahora esta infiltrado en ETA y el GRAPO según muchos comentarios que andan rulando por la red. Por eso esta tan calladito. Parece que la tregua de ETA le ha jodido el negocio, asi que al loro los guarros porque ya se os coló una vez, como cuenta en su libro, y se os puede colar otra vez. Haced algo util y pegarle un tiro de una vez.

*Antonio Salas ha conseguido burlarse de todos durante 3 años, porque algunos gilipollas se han hecho pasar por el para ligar o para hacerse los interesantes ( http://www.antoniosalas.net/index.php?subaction=showfull&id=1130282434&archive=&start_from=&ucat=&page=show_news) y algunos camaradas encima le han ayudado al decir que era tal o cual pringado. Y por culpa de eso, en vez de dejar clara su verdadera identidad, le dejamos jodernos otra vez en su nuevo libro basura “El año que trafique con mujeres”, donde se burla de nosotros y cuenta como gracias a esta confusión pudo volver a colarse en la sede del España 2000 para grabar al Sr. Jose Luis Roberto y a nuestros camaradas, e incluso volver al Bernabeu.

Teneis nuestro informe, fotos y tal sobre la verdadera identidad de *Antonio Salas-Tiger88- Gabriel Lopez Rodríguez, colaborador de camara oculta sobre sectas de El Mundo TV y Cabal 9, que vive en Mataro (Barcelona), bisexual reconocido y judio (reconocido por el) en :

http://burlanegra.vieiros.com/foro/read.php?f=3&i=13865&t=13865&lang

También hemos pillado fotos suyas, como esta, sin mascara, que rulan por el emule.

Esperemos que los etarras tengan mas suerte y pillen de una vez a este tio que se esta burlando de toda España y se esta forrando a nuestra costa.

Saturday, July 01, 2006

Identificamos al infiltrado David Madrid colega de Antonio Salas y autor de Insider

Primero os contamos como pillamos a Antonio Salas, cuyo nombre real es Gabriel López Ródriguez, y es un conocido judío de Barcelona que colabora haciendo programas de cámara oculta sobre sus sectas con El Mundo TV y Canal9. El muy gilipollas registro el dominio de http://www.antoniosalas.net/ con sus datos reales antes de que su libro *Diario de un Skin fuera un exito y cualquiera puede ver el registro. Y ahora os traemos otra nueva información que nos ha llegado gracias a un camarada de US en Madrid.El segundo libro de la colección basura de Antonio Salas se llama Insider, y esta escrito por el poli que se infiltro antes que Gabriel en los ultras y también en grupos de extrema izquierda, según el mismo cuenta en su libro, tan cargado de mentiras contra el NS como *Diario de un skin.

Pues gracias a nuestro camarada hemos descubierto que a Davicito Madrid lo pillaron los guarros cuando estaba infiltrado en sus movimientos, y lo han dejado con el culo al aire. Aquí os pegamos un montón de fotos del nuevo aspirante a tigreton88. El tio sigue siendo madero, asi que si lo veis en un partido o algo, ojito con el. ¡A.C.A.B!



Lo tenemos deteniendo a unos camaradas en Madrid, luego disfrazado de payaso en una manifa anarquista, y luego con los guarros de la antiglobalizacion en Genova.


Teneis mas información en estos enlaces, son de guarros pero por lo menos dejan al madero que le salvo el culo a Antonio Salas con el culo al aire. ¡Que se joda!:

http://www.nodo50.org/tortuga/article.php3?id_article=2657

http://losvigilantes.nodo50.org/

http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/214490/index.php

http://www.antimilitaristas.org/article.php3?id_article=2089


Y ademas un video del policia David Madrid deteniendo a un camarada durante el acto de protesta contra el asesino genocida Santiago Carrillo:



Tuesday, June 20, 2006

¡¡LOS SIONISTAS DE GEOCITIES NOS HAN CERRADO LA PAGINA!!

Los hijos de puta de Geocities nos han clapado la pagina por que dicen que fomentamos el odio racial y acosamos a un "respetable" periodista... ¡¡A tomar por culo!! Nos mudamos a blogger para seguir fomentanto la cultura racialista y para seguir poniendo en su sitio al payaso Gabi.Contra la Censura de la Democracia la conciencia razial. No nos callaran. Daludos a todos los camaradas de BB y de Seneca. A partir de ahora nos tendreis aqui siguiendo repartiendo caña a Tigreton 88.

¡No nos van a cerrar la boca!

Friday, June 16, 2006

Antonio Salas ahora director de una colección basura

Hay que reconocer que cuando creíamos que Antonito –Gabi- Salas no podia sorprendernos más, va y nos sorprende.

Antonio Salas se ha cansado de trabajar y ahora ha decidido que otros trabajen para el (aunque antes ya lo hacían porque todos sus libros son vulgares plagios). Y ahora se inventa una colección de libros llamada “Serie Confidencial” donde anuncia que “dará voz a los personajes que ha conocido durante sus investigaciones”. Para empezar saca el libro de una puta, pero no el de una de las pobres e indefensas mujeres traficadas por mafias de las que tanto nos hablaba, sino de una puta española golfa y viciosa a la que le mola follar. ¿Un poco contradictorio, no, Antonito?

Lo raro es que nadie firma el libro y el único nombre que aparece en la portada es el del mismo Antonio Salas. ¿Sera que en realidad la tal puta no existe y Antonito ahora quiere vendernos otra burra? ¿A lo mejor con las prisas por sacar mas pasta se les olvido a los de la editorial inventarse un nombre de la autora y pusieron el de nuestro superhéroe favorito?

Ni te vamos a dar la dirección de la página del libro ni de la colección. Y que se joda Antonio Salas, pero te advertimos que es un nuevo timo de nuestro payaso favorito, Gabi, que ahora si vendrá acompañado de sus fofos y milikis particulares.

Antonito deja de vivir de las putas y ponte a trabajar, judio usurero. Y deja de venderte como un superperiodista de pacotilla.

Tuesday, June 13, 2006

*El año que trafique con mujeres, la película. No la compres ni la alquiles, aquí la tienes gratis y que se joda el autor.

*Antonio Salas (Gabriel Lopez) ha conseguido engañar otra vez al publico y una productora de cine para que ruede otra película sobre sus fantasmadas. Esta vez se ha traido el trabajo a casa, pero ha tenido que ir al rodaje disfrazado porque sabia que algunos de nosotros estaríamos pendientes.

Hace ya unos meses que Antena3 (como buen judio Salas se ha vendido a la competencia de Tele5) emitió *El año que trafique con mujeres, y ahora la han sacado a la venta y a alquiler. ¡No la compres ni la alquiles, nosotros te la pasamos gratis, y que se joda el autor!


Este es el enlace directo del emule para bajartela, pero te advertimos que es una fantasmada molt més mayor que *Diario de un Skin. Esta vez es Nancho Novo el actor al que le toca hacer del *Antonio Salas. Pobrecillo.

Enlace para bajarte gratis la película (y que se joda el autor):

ed2k://fileEl.Ano.Que.Trafique.Con.Mujeres.Spanish.XviD.
MP3.DVDRip.By.FreAk.TEAm.avi735041536A4EB46EA418B358785006D16CB6CB4C0/

Tuesday, June 06, 2006


Ricardo Saez de Ynestrillas firmará ejemplares de su libro "Crónica de un hombre libre", en la Feria del Libro de Madrid, el próximo sábado día 11. Invitamos a que todos los cámaradas de Madrid se pasen por la caseta 133 para que Ricardo les dedique el libro.

También podeis comprar el libro por internet en el estupendo blog de Ricardo: http://www.ynestrillas.blogspot.com/

Monday, June 05, 2006

Brutal actuación de Eduardo Clavero en Valencia



El camarada Eduardo Clavero, alma de la banda de música mas legendaria de España, Batallon de Castigo, visitó Valencia para participar en los actos del pasado 1 de mayo organizados por AN. Aqui os colgamos algunos videos.



Eduardo tuvo unas palabras de homenaje a Pedro Pablo Peña Muñoz, y a otros camaradas de AN que sufren prisión política en la actualidad. Nosotros te facilitamos sus direcciones para que puedas escribir a estos camaradas en la cárcel y recordarles que todos estamos con ellos.



CAMARADAS DE AN EN PRISION:

Pedro Pablo Peña Muñoz
Iñigo Pérez de Herrasti Urquijo
Javier Ochoa Escobar

Centro Penitenciario de Segovia Módulo 3 CN-110, Km 196 CP 40154 Segovia España

¡Cuidado! No envies en las cartas símbolos NS que podrían traerles problemas con los funcionarios de prisiones.

Saturday, June 03, 2006

Epílogo


Los extranjeros gozarán en España de los derechos y libertades reconocidos en el Título I de la Constitución en los términos establecidos en los Tratados internacionales, en esta Ley y en las que regulen el ejercicio de cada uno de ellos. Como criterio interpretativo general, se entenderá que los extranjeros ejercitan los derechos que les reconoce esta Ley en condiciones de igualdad con los españoles.

Ley de Extranjería, art. 3, 1

«De hecho, siempre he pensado que la infidelidad no existe. Pensaba que se puede ser fiel, aun teniendo relaciones sexuales con otras personas. El cuerpo se puede compartir, pero el alma, definitivamente no», escribe Valérie Tasso en la página 263 de Diario de una ninfómana. Ella cree que las profesionales del sexo tan sólo trafican con su cuerpo. Pero yo no estoy tan seguro.
A medida que he conocido prostitutas de todas las razas, nacionalidades, clase social, formación y credo que uno pueda imaginarse, empecé a detectar comportamientos similares en muchas de mis entrevistadas. Esa mirada huidiza, esa ansiedad, esos cambios de humor bruscos e impredecibles... No soy psiquiatra y mi opinión no tiene ninguna validez académica, pero basándome sólo en la experiencia personal adquirida, he llegado a la conclusión de que las mujeres prostituidas terminan desarrollando todo tipo de trastornos psíquicos.
Era sólo una intuición, una percepción tan subjetiva como instintiva, pero que se desprendía de las innumerables horas de conversación con infinidad de meretrices de todo tipo. Parece como si algo se hubiera roto dentro de ellas —quizá ya estaba roto en las que decidieron por voluntad propia aventurarse en este sórdido mundo— y al final las prostitutas comparten y comercian con algo más que con su cuerpo. Al final terminan hipotecando su alma y su mente.
Es más, cuando abandoné el trabajo de campo, para sentarme a escribir, y contrasté mi investigación personal con otros estudios teóricos sobre la prostitución, encontré datos empíricos que venían a confirmar mis deducciones. Recientemente, la Revista Nacional de Criminología publicaba un estudio realizado en Egipto en el que se aplicaba el test de las «diez manchas de tinta» —test de Rorscharda un grupo de prostitutas. Los criminólogos y los psiquiatras concluyeron que:

1. Dichas mujeres eran incapaces de representar seres humanos enteros. Incluso cuando llegaban a conseguirlo, la imagen estaba más próxima a la de una persona muerta que a la de una viva. 0 incluso, cuando la imagen parecía de una persona viva, presentaba un cuerpo deforme o se dedicaba a actividades extrañas análogas a las de fantasmas, demonios o feroces animales salvajes.
2. Los movimientos mecánicos predominaban sobre los movimientos espontáneos.
3. Las reacciones y las respuestas de las mujeres se referían a menudo a un violento desgarramiento del cuerpo o de sus órganos.
4. Predominaban las reacciones que expresan sentimientos agresivos y violentos contra el sujeto mismo o contra objetos exteriores.

En otras palabras, las prostitutas encuestadas en este estudio terminan desarrollando una visión aberrante y distorsionada de los seres humanos, y por lo tanto, de ellas mismas. No me extraña: sólo he compartido su mundo durante un año —y nunca he tenido que soportar lo que ellas—, y siento un profundo desprecio por el género humano, especialmente por los varones. Lara, la rumana de Zaragoza que ejecutó a su proxeneta, me lo había dicho muchas veces: «Tú no puedes imaginarte, Toni, el asco que me dais los hombres». A mí también.
Otro de los estudios, esta vez desarrollado en España en el año 1985 con un universo de cincuenta mujeres prostituidas en Madrid y Barcelona, fue incluido en un informe de la Escuela de Criminología de Cataluña, cuyas conclusiones son las siguientes:
—Han abandonado el domicilio familiar a una edad muy temprana.
—Ante estímulos afectivos presentan un bloqueo sentimental e incluso rechazo y en ocasiones fobias.
—Mantienen unas relaciones interpersonales superficiales y cambiantes por temor a la frustración y al abandono.
—La depresión, junto con la ansiedad son los trastornos afectivos más frecuentes.
—Presentan reacciones emocionales inadecuadas (duelo complicado), culpa y hostilidad hacia el objeto perdido (los padres).
—La adolescencia aparece dominada por la falta de seguridad y protección.
—Los niveles de ansiedad registrados son tan elevados que se traducen en desorganización de la acción y alteraciones fisiológicas (deficiencias de los ritmos del sueño, alteraciones gástricas e intestinales, etc.)
—Recurren a la droga como un mecanismo de compensación de la ansiedad.
—Viven al día, en el aquí y el ahora, no tienen conciencia de tiempo o espacio.
—Son derrochadoras del dinero que ganan. —Presentan un rechazo hacia la figura masculina. Intentan agredir a su padre agrediéndose y destruyéndose a sí mismas.
—En algunas biografías se presentan abusos sexuales y violaciones sistemáticas por parte del padre.
—Carecen de identificaciones positivas con la figura materna, lo que se traduce en una inmadurez sexual.
—En sus relaciones con los clientes son frígidas, lo cual las sitúa en una posición de superioridad y poder sobre el hombre, con la consiguiente manipulación de éste. Si ellas se permitieran gozar durante la relación se situarían en desventaja y se crearía una dependencia hacia la figura masculina.
—Sienten un profundo desprecio hacia sus clientes. —Su inicio sexual se ha producido a una edad muy temprana (trece o catorce años).
—Presentan un sentimiento de culpabilidad que disminuyen utilizando como mecanismo de defensa la negación.
¿Exagerado? Que se lo pregunten, por poner un ejemplo, a los funcionarios del consulado de Colombia en Barcelona quienes, sólo en el año 2000, llegaron a tener que auxiliar hasta un caso al mes de jóvenes meretrices colombianas que necesitaban tratamiento psicológico. Es decir, que llegaban a rozar la locura, tras haber sido reclutadas en su país para ejercer la prostitución en Europa.
A veces esa desesperación, esa locura, desemboca en tragedias de proporciones gigantescas. Como lo ocurrido el pasado diciembre de 2003 en el burdel valenciano Saxon 11, donde una joven rumana de veinte años dio a luz tras un embarazo que debía compatibilizar con su servicios sexuales en el club y asesinó a su propio hijo nada más nacer.
Pero hay más, mucho más. Otro informe, que lleva por título Sida, droga y prostitución, pone de relieve que sobre una muestra de 550 prostitutas que ejercen en la calle, el 23,4 por ciento dan positivo en los test del VIH; mientras que en una muestra de 1.079 prostitutas que ejercen en locales de alterne, dan positivo en el test del sida el 10,7 por ciento. A pesar de ello, un amplio porcentaje de clientes intenta mantener los contactos sexuales sin utilizar preservativo, lo que, además de una estupidez, es una verdadera crueldad para con sus novias y esposas, a las que podrían transmitir cualquier enfermedad venérea que padezca la ramera.
Paulino es uno de ellos. Considera, neciamente, que el sexo sin preservativo es más satisfactorio que utilizando un condón. Yo mismo he presenciado sus discusiones con muchas prostitutas, a las que exigía la felación sin preservativo. El piensa que, al fin y al cabo, si sólo practica el sexo con profesionales, ¿qué más da si contagia alguna enfermedad de una ramera a otra? Paulino, como miles de puteros similares, continúa gastándose todo su dinero en burdeles, y manteniendo con su adicción a las mafias del tráfico de mujeres, y también a empresarios del sexo como ANELA y su lucrativo negocio.
El día 12 de diciembre del año 2003, ANELA celebró su sexta Asamblea Nacional en el Palacio de Congresos de Madrid, justo frente al Santiago Bernabéu. Entre los asistentes reconocí a varios propietarios de burdeles de toda España, así como a «personalidades invitadas» tales como Jimmy Jiménez Arnau y Carlos Pumares, ambos ex compañeros míos de programas de televisión y radio respectivamente, con los que siempre tuve una relación amistosa. Me apenó encontrármelos apoyando a los empresarios del sexo.
Tras la convención en la que se respiraba una cierta intranquilidad ante la reforma del artículo 188 del Código Penal, realizada el pasado mes de septiembre, que establece penas de prisión de dos a cuatro años y multa de 12 a 24 meses «para quienes se lucren explotando la prostitución de otra persona, aun con el consentimiento de la misma», los propietarios de burdeles de toda España despedían el año llenos de ambiciosos proyectos de ampliación y extensión de su confederación nacional de burdeles. Aunque pueden ponerles las cosas difíciles, en sus ambiciones empresariales, sentencias como la publicada el día 12 de enero de 2004, en la que el Tribunal Superior de justicia de Andalucía obligaba al propietario del club Eróticas Goya, de Córdoba, a dar de alta a las mesalinas que alternaban en su local. Partiendo del hecho de que la mayoría de las prostitutas que ejercen en España son inmigrantes ¡legales traficadas por las mafias, su regularización resultará una tarea casi utópica. Sin embargo, es de justicia reconocer que pocos días después los empresarios del sexo esgrimían otra sentencia, en este caso de la Audiencia Nacional, y del 23 de diciembre de 2003, en la que «por primera vez regula cómo debe ejercerse la prostitución para ser legal, la define como actividad económica y permite a los dueños de locales de alterne prestar servicios a las prostitutas, siempre y cuando la actividad de éstas se realice con total independencia y sean ellas las que cobren y gestionen sus servicios». La polémica jurídica está servida.
Y qué decir de las «garantías de calidad de ANELA». La confederación de burdeles asegura que sus rameras son sometidas a análisis médicos para certificar su buena salud, como las reses en una feria. Sin embargo nadie analiza a los clientes que desfilan por sus prostíbulos, empeñados en conseguir servicios sin preservativo. Aunque, claro, supongo que la posibilidad de que los puteros infecten a las meretrices no está entre las responsabilidades de la asociación, que sólo debe velar por la satisfacción de los consumidores... últimamente, José Luís Roberto frecuenta cada vez más los platós de televisión, anunciando las maravillas de su asociación y los grandes proyectos para este año, entre los que pretende que se avance en la legalización de la prostitución como un «oficio digno y respetable». Sin embargo, su hija María no trabaja en ninguno de los dignos burdeles de ANELA, sino que es una de las dirigentes del partido ultra España2000, partido político de extrema derecha que continúa nutriendo sus filas con los mismos skinheads que confluyen en las manifestaciones contra la inmigración organizadas por ellos mismos en Valencia todos los años.
Los necios rapados no son conscientes de que las mismas inmigrantes contra las que vociferan son las que engrosan las filas de los burdeles confederados por su ideólogo. Tal vez las skingir1s que se manifiestan en esos actos contra las inmigrantes, «que nos roban los puestos de trabajo que pertenecen a los españoles», deberían emplearse en los burdeles de ANELA para ser consecuentes con sus arengas racistas. Quizá cuando hayan sido cabalgadas, vejadas y humilladas por tantos honrados españoles blancos como las extranjeras contra las que se manifiestan, se replantearán su ideología racista.
María Roberto Ramón —hija del fundador de ANELA— por cierto, junto con Miguel Ángel Arranz protagonizaron, a finales del año 2003, varias reuniones con el tránsfuga Eduardo Tamayo, quien buscaba el apoyo de los ultras valencianos para el partido Nuevo Socialismo (NS), fundado por el ex socialista tras el escándalo protagonizado por él y por María Teresa Sáez. Según la revista Interviú, Tamayo pretendía aliarse con los seguidores españoles de Jean—Marie Le Pen, para intercambiarse favores. En una reunión mantenida por Tamayo con María Roberto y Miguel Ángel Arranz, el ex socialista pedía a los ultras que enviasen gente al primer acto político de Nuevo Socialismo, celebrado en el Hotel Cuzco de Madrid, el 11 de septiembre de 2003, y que les cediesen también algún apoyo para completar su candidatura a la Asamblea de Madrid. El tránsfuga, y fundador de Nuevo Socialismo ofrecía a cambio su apoyo a los ultras, en las poblaciones en que NS y España2ocio no coincidiesen en las candidaturas. Supongo que es una coincidencia que las iniciales del partido de Tamayo, NS, sean las mismas que sintetizan la esencia ideológica de los Nacional Socialistas. Al final uno no sabe quién se prostituye más, si los políticos o las fulanas... He sabido por varias publicaciones ultras a las que he tenido acceso que, actualmente, de cara a las elecciones generales de marzo de 2004, María Roberto Ramón coordina una iniciativa llamada «Pacto del Sentido Común», en un nuevo intento por unificar a la extrema derecha española.
Paradójicamente el fenómeno de la prostitución está intrínsecamente asociado al de la inmigración ¡legal. El 95 por ciento de las mujeres prostituidas en Europa son extranjeras. Y las oleadas de inmigrantes ¡legales son cada año mayores. Un fenómeno que no tiene visos de reducirse en los próximos años. Cada vez habrá más extranjeros ¡legales, cada vez más traficantes de seres humanos, cada vez más prostitutas y cada vez más grupos xenófobos de extrema derecha, azuzados por esas oleadas de inmigrantes ¡legales...

En el mismo mes de septiembre de 2003, tras las citadas reuniones con Nuevo Socialismo, ANELA puso en marcha una ambiciosa campaña mediática para erradicar la prostitución callejera. Alegando los problemas que comportan los núcleos urbanos de rameras, José Luís Roberto y sus compañeros invitan a las fulanas a dejar las calles y a ingresar en locales de alterne para continuar prostituyéndose. Y si esos locales pertenecen a ANELA, mejor. Claro que, en un acto de evidente hipocresía, José Luís Roberto, Eduardo A., alias El Duro, y otros abogados de ANELA vinculados además a la extrema derecha proclaman su desprecio contra las mafias de la prostitución, al mismo tiempo que defienden a los propietarios de burdeles acusados de esos mismos delitos, pero que pagan religiosamente su cuota de ANELA. A los archivos de ALECRIN debo agradecer esta evidencia irrefutable. He aquí un listado de los prostíbulos pertenecientes a ANELA involucrados en los delitos que sus abogados pretenden denunciar en aquellos burdeles que no pertenecen a su asociación:






Prostíbulos
que poseen placa de ANELA (en el año 2003}




En el Club Náutico de Valencia los días 4, 5 y 6 del mes de julio de 2003. El capitán del barco recibió el trofeo de manos de Doña Sofia en presencia del Rey, del Príncipe Felipe y de la Infanta Doña Cristina. La directiva de ANELA se siritió orgullosa de este logro.

Al término de esta investigación constato que, curiosamente, los neonazis de Levantina de Seguridad, vigilantes de muchos burdeles de ANELA, y los inmigrantes ¡legales que forman parte de las maflas de crimen organizado a los que tanto odian los skins se han aliado ahora en una causa común: todos piden la cabeza de Antonio Salas. Lo triste es que compañeros periodistas, de los que ya he hablado, parecen haberse unido a esa campaña por desvelar mi identidad real a los violentos, o lo que es peor, por identificarme con enemigos personales, para que una vez más alguien les haga el trabajo sucio. En todos los oficios existe algún judas.

La vida sigue igual...

En el año 2004 las cosas no han cambiado demasiado. Siete países europeos han presentado una queja ante lo que consideran un intento de aumentar el número de burdeles en Atenas durante los Juegos Olímpicos que tendrán lugar este mismo año. Suecia, Noruega, Finlandia, Islandia, Estonia, Letonia y Lituania han firmado una carta en la que protestan por una petición para elevar el número de licencias para los prostíbulos de la capital griega durante las Olimpiadas. Y es que el negocio del sexo se hace cada vez más lucrativo, y se extiende por todo el mundo. Mientras Heidi Fleiss, «la madame de Hollywood cotiza en bolsa, la casa en el barrio de Kowloon Tong, en Hong Kong, que perteneció al legendario Bruce Lee, y en la que los fans del actor querían hacer un museo, se ha convertido en el Hotel Romance, un reputado burdel asiático...
Curiosamente, a finales de septiembre del año 2003, el prestigioso Herald Tribune, propiedad desde enero de ese año del New York Times, anunció que no continuaría publicando anuncios de prostitutas de lujo en sus páginas. Según Richard Wooldridge, presidente y consejero delegado de este periódico, con sede en París, los «escorts services» no encajan en los estándares y valores de la com pañía que se ha hecho cargo del Herald Tribune. Sin embargo, más de io.000 escorts continúan trabajando en Europa. Algunas, como la argentina Mar Ribadeneira, incluso incluyen en su página web, junto con su book erótico, fotografias con algunas de sus «amistades famosas», como los jugadores del legendario equipo de fútbol del Boca: Oscar Córdoba, Guillermo Barros, Palermo, Basualdo o el técnico Carlos Bianchi, o la actriz y modelo Daniela Cardone. Por cierto, resulta muy interesante analizar el servidor empresarial en el que está alojada esa página personal...
Malena Gracia continúa apareciendo en los books de la agencia Numancia, en Barcelona, y también en Double—Star, de Madrid, aunque ha sacado su primer LP de éxito, Loca, gracias a su estancia en el Hotel Glam. En diciembre recibió un triple disco de platino. Ojalá el éxito musical le dure mucho y su foto desaparezca de los books de rameras de gran lujo.
Una de las famosas que me ofrecieron en la agencia de modelos Wornan & Man, tapadera de Double—Star, ha ganado un famoso concurso de televisión, e imagino que desde entonces su tarifa ha aumentado aún más. A mí me pedían al menos tres millones de pesetas por un servicio. Ahora hace cine.
Algunas páginas web de reputados prostíbulos españoles, como Y~.sonia—madrid.com, se han liado la manta a la cabeza, en incluyen un contrato a rellenar por el internauta, para reservar los servicios sexuales de una famosa... Las nuevas tecnologías llegan ya hasta a las mesalinas de gran lujo.
No es una leyenda urbana. Los clientes de este tipo de fulanas son los mismos poderosos que rigen los destinos de todos los ciudadanos. Y para quien todavía lo dude, el año 2003 nos aportó extraordinarios escándalos internacionales en este sentido. En el mes de junio, en Alemania, el famoso presentador de televisión Michel Friedinan, abogado de prestigio, presidente nacional del partido Democracia Cristiana y vicepresidente de la poderosa comunidad judía alemana, protagonizó un vídeo pornográfico. El nieto de Schindler, cuya famosa lista llevó al cine Spielberg, aparecía grabado en una orgía sadomaso, a mediados del verano.
En Francia se produjo un escándalo aún mayor. Un culebrón sexual que relaciona a un asesino en serie, a un ex alcalde, a algunos políticos y a tres altos magistrados. Todos unidos por su afición a las orgías sadomasoquistas, a consecuencia de las cuales habrían perdido la vida algunas rameras. Patrice Alegre, condenado en febrero a cadena perpetua además de un periodo de vigilancia de veintidós años, por el asesinato de cinco mujeres entre ig8g y 1997 Y actualmente procesado por otros seis crímenes, entre ellos los de Galbardi y Martínez, confesó haber eliminado por orden de los magistrados y del ex alcalde de Toulouse a un travesti y varias prostitutas que grababan en vídeo a sus influyentes dientes, durante las sesiones de ultrasado. El escándalo afectó hasta al fiscal general de la Corte de Apelaciones de Toulouse, Jean Wolff, y al sustituto general Jean—Jacques Ignacio, que fueron citados en el asunto por su implicación en las orgías, cuando varias prostitutas declararon haber participado en aquéllas con el ex alcalde y los magistrados.
Algo muy similar ocurrió ese mismo año 2003 en Portugal, donde altas personalidades del gobierno, incluido algún ministro, se vieron perjudicados por su afición al sexo violento y de pago. Y lo mismo pasó, aún más recientemente, en Brasil. A la hora de escribir estas líneas está en pleno desarrollo el proceso judicial por corrupción y abuso sexual de niñas de entre diez y dieciséis años, por el cual han sido detenidos y acusados cuatro empresarios y cinco concejales. El escándalo involucra a once menores, según las fotograflas y vídeos hallados por la Policía en poder de los acusados, varias de las cuales quedaron embarazadas por los abusos sexuales de los influyentes encausados. Las investigaciones judiciales permitieron establecer que las adolescentes participaban en fiestas privadas que se celebraban todos los lunes en haciendas vecinas a Porto Ferreira, en el sureño estado de Sáo Patúo. Ante casos como éstos, y sólo he mencionado cuatro, clásicos de la reciente historia criminal, como el caso belga de Doutroix o el español de Alcásser, palidecen. Y me consta que en España no tenemos nada que envidiar en este sentido.
¿Excesivo? En su último informe, la agencia de la ONU para la infancia (Unice@ ha denunciado que el tráfico de niños afecta cada ano a 1.200.000 menores, fundamentalmente destinados a la explotación sexual. Este informe se ha dado a conocer justamente un día después de que la Policía británica detuviese en Londres, a finales del año 2003, a un total de veintiuna personas, la mayoría de origen nigeriano, acusadas de traficar con menores y adultos.
Scofland Yard abrió esa investigación en septiembre de 2oo1, tras el descubrimiento en el río Támesis del torso de un niño africano, de unos cinco años, que se sospecha que fue mutilado en un sacrificio ritual, o quizá en una práctica sexual de alto riesgo. Ni siquiera yo podría conceder crédito a historias tan espeluznantes si no hubiese negociado personalmente la compra de seis niñas de trece años, a un narcotraficante mexicano, con objeto de subastar sus hímenes y prostituirlas en burdeles españoles.
Ahora sí creo en esas siniestras historias en la misma proporción en que he perdido la fe en todos los hipócritas convencionalismos sociales: política, justicia, pareja, monogamia, familia, solidaridad, fidelidad... Todo es mentira. Mascaradas necesarias para posibilitar la convivencia en sociedad y para que el desencanto y el asco no nos catapulten a una autodestructiva anarquía.
Como me dijo mi amiga María, siguiendo el símil cinematográfico: «Haber escogido la pastilla azul. Querías conocer el mundo real, ahora asume las consecuencias. Los demás preferimos vivir en Matr¡x». ¿Realmente es mejor cerrar los ojos y permitir que los traficantes de mujeres continúen expandiendo su poder, amparados por la ignorancia y por la indiferencia?
Por el momento en España, y aunque me consta su existencia, las siniestras prácticas sexuales de nuestros políticos, jueces, famosos y empresarios no han trascendido a la opinión publica, y tras mi investigación las cosas continúan su curso habitual.
Rosalía, la joven empresaria extremeña, ha dejado de insertar su
anuncio en prensa, y su participación en el portal de Internet. Quisiera alejarse de la prostitución, pero todavía mantiene algunos clientes fijos, que la «ayudan económicamente» de vez en cuando, entre ellos un famoso humorista, habitual de TVE, y algunos otros políticos y empresarios.
Yola ha dejado Extremadura y también la prostitución. Ahora trabaja sólo como go-go y de vez en cuando como stripper. Un diente del local donde actúa se ha enamorado de ella y le ha pedido que se case con él. Se lo está pensando. Ojalá sea muy, muy, muy feliz y cada lágrima que ha derramado, soportando las babas de los puteros, se convierta ahora en sonrisa.
Andrea no aguantó demasiado tiempo en Brasil. Ha vuelto a Italia y ahora ejerce la prostitución en Milán. Me pidió que le buscase un marido para obtener la nacionalidad europea, pero me negué a ello. Sin embargo, ojalá encontrase a alguien bueno que se casara con ella por amor, y no por cobrarle los 3.000 euros que vale un «matrimonio blanco».
Diana, la dominicana de El Cisne, ha dejado el local más emblemático de ANELA y ahora trabaja en un prostíbulo de Marbella. Hablamos por teléfono de vez en cuando y siempre me asombra con sus anécdotas sobre las perversiones sexuales que le demandan los divos de la jet marbellí. No he encontrado en ningún tratado sobre parafilias las inimaginables demandas de algunos clientes de estas chicas, tan ridículas como humillantes.
Lara ha sido ascendida en el burdel zaragozano en el que trabaja. Ahora es la encargada y se lleva un diez por ciento de los ingresos de las chicas. Sin embargo, como casi todas sus compañeras, se gasta compulsivamente todo lo que gana en ropa, joyas y perfumes. Vive al día, como todas. Y de vez en cuando rememora, en sus sueños, el momento en el que apretó el gatillo en la garganta de su chulo.
Paulino sigue frecuentando los burdeles, en busca de una dosis de sexo con la que aplacar su «mono» de cariño. Su última argucia para intentar ahorrarse el importe de algunas «papelinas» de amor ha consistido en imprimir unas tarjetas con el texto: «Se necesitan actores y actrices para película pomo. Teléfono 676 50 64 ... ». Ahora su agencia de noticias y su productora de televisión se reconvierten en su burdel particular.
Por su parte, según se rumorea en los mentideros de la infonnación, el «agente» Juan ha comenzado a coquetear con otros servicios extranjeros. Su talento ha traspasado las fronteras, y a estas alturas, probablemente, sus hábiles estrategias para obtener datos de las fuentes más inverosímiles se hayan extendido a otros continentes...
Hacia finales del año 2003 el Riviera y el Saratoga de Castelldefels volvieron a ser objeto de una intervención policial. Sólo en el segundo fueron detenidas 16 de las 58 señoritas que ejercían la prostitución en el local, así como los dos encargados del club. Tras pagar la multa pertinente, en el año 2004 continúan abiertos al público. Es lo habitual.
Valérie Tasso trabaja con varios medios de comunicación como comentarista de temas sexuales y ha realizado ya alguna colaboración en el cine y la televisión. últimamente trabaja en su nuevo libro, que me consta va a sorprender a propios y extraños: Paris la nuit, una aventura en las profundidades de la sexualidad y las emociones humanas, mucho más intensa aún que su Diario de una ninfómana, y en la que los lectores perspicaces encontrarán muchos guiños y claves del anterior libro de Tasso. Además, colabora altruistamente con una asociación de ayuda a mujeres maltratadas en Barcelona. Ella, como Carmen, la colaboradora de ALECRIN, ha conseguido sobrevivir a la experiencia, pero prácticamente todas sus compañeras en la agencia de lujo continúan ejerciendo la prostitución. Algunas, después de haberse dedicado durante décadas a la prostitución de lujo, y después de haber movido millones de euros y haber contado con clientes en los círculos de poder más relevantes del mundo, no tienen nada y viven casi en la miseria. Temo que mi querida amiga Lara seguirá sus pasos...
Otras, sin embargo, han perdido la vida en el camino. El día 25 de agosto de 2003 volvía a repetirse la atroz historia de Helen, la nigeriana que viajó a Europa buscando un sueño y encontró la muerte más terrible. Esta vez la víctima era una joven de veinte anos, Edith Napoleón. Su asesino, José Luis Pérez—Carrillo López, un adinerado empresario de treinta y cinco años que recogió a la africana en la Casa de Campo y se la llevó a su lujoso apartamento de Boadilla del Monte. Allí la estranguló y descuartizó. «La corté por las articulaciones: codos, hombros, fémur, ingle... y separé la cabeza del tronco. Sabía que no podía cortar los huesos»’ declaró el respetable empresario de raza blanca. Los once pedazos en que troceó a la nigeriana se encontraron distribuidos en ocho bolsas, repartidas por varios contenedores de basura de Boadilla del Monte. Al fin y al cabo, eso son las putas para muchos de sus clientes: basura. De nuevo resuena el eco de las palabras de Isabel Pisano: «... Un cuerpo desmembrado en la morgue... alguien que se va sin una oración, sin una flor...».
Casi al mismo tiempo que los agentes de la UCRIF detenían a Sunny y desmantelaban la red de trata de blancas en la que yo me había infiltrado en Murcia, sus compañeros desarticulaban en Madrid otra muy similar. Sin embargo, en esta ocasión los proxenetas usaban como tapadera una iglesia evangélica llamada Armadura de Dios. Al frente estaba el pastor Andy A., quien, Biblia en mano, importaba desde Nigeria a las esclavas sexuales destinadas a satisfacer los caprichos sexuales de sus cristianos feligreses. También contaban con una empresa fantasma, Grupo Ritmot, supuestamente dedicada a limpiezas, que tenía como único objetivo tramitar los permisos de trabajo de las inmigrantes.
Curiosamente, mientras el pastor evangélico Andy A. importaba prostitutas para la Casa de Campo, otros sacerdotes, como el francés Jacques Arnould, o el italiano Oreste Benzi, «hacen la calle» diariamente, para socorrer a las mesalinas de sus respectivas ciudades. A las toxicómanas les entregan productos alternativos, a las ilegales les tramitan el permiso de residencia y a las que malviven en hostales de mala muerte les ofrecen una vivienda digna. Y todo ello, sin peroratas beatíficas ni chantajes religiosos. Ellos son un ejemplo del verdadero cristianismo, tolerante e incondicional, que jesús de Nazaret practicó con María Magdalena. Otros sacerdotes, algunos extremadamente famosos, sin embargo, pretenden combatir el pecado y la lujuria ——que me consta ellos mismos consumen como el mejor putero—, amenazando a las meretrices con los terribles tormentos del infierno. Necios patanes. Ellas ya viven en el infierno, y ningún averno podrá conferirles peores sufrimientos que los que padecen cada día de la mano de sus diabólicos proxenetas, mantenidos gracias al dinero de dientes como ellos. Algunos, más implicados en el negocio, como cierto sacerdote mexicano, disfrazan a las futuras prostitutas de monjas para enviarlas a Europa a través del Vaticano, con cobertura eclesiástica, colocándolas posteriormente en burdeles de Italia, Alemania, Francia o España...
Después de varios meses de prisión preventiva, Sunny ha salido de la cárcel y está en espera de juicio. Continúa viviendo en Murcia, e imagino que deseará mi muerte con todas sus fuerzas cuando lea este libro. Susy, sin embargo, fue detenida por la Policía en un control rutinario en Alicante y ha sido extraditada a Nigeria. Pero su hijo permanece en España. Todo el esfuerzo invertido en su caso no ha servido para nada. El próximo ig de junio, su hijo cumplirá cuatro añitos, pero Susy no estará a su lado para ayudarle a apagar las velas de la tarta. Y yo me siento fracasado.
En Nigeria, al menos en los estados musulmanes, ahora correrá el riesgo de ser lapidada. Al igual que el resto de las jóvenes nigerianas, que han sufrido la ablación de clítoris y que por tanto no tienen la misma percepción de la sexualidad que una mujer europea, que no aspiran a tener una educación, que en el mejor de los casos compartirán marido con otras mujeres, la mejor opción de futuro para Susy es caer en manos de otra mafia. Volver a sufrir un viaje atroz a través del desierto, regresar al pútrido gueto de inmigrantes, embarcarse nuevamente en una frágil patera y, con mucha suerte, volver a vender su cuerpo en las calles de alguna ciudad europea. Para ella, paradójicamente, los traficantes de mujeres son la única alternativa a un futuro de marginaci6n, hambre y miseria en Nigeria.
Después de ver las cintas grabadas, la Policía abrió expediente contra Mario Torres Torres. Sus teléfonos ya habían sido pinchados y la investigación policial tomaba el relevo de la periodística. Desgraciadamente accedí a ser entrevistado en el programa Siete días, siete noches y algún responsable del mismo decidió que no era importante atender mi única condición para tal entrevista: que se alterase mi voz y se ocultase mi cara. Poco después de esa entrevista, en la que mi voz, que no fue distorsionada por razones que ignoro, y antes de que la Policía pudiese consumar la detención que ya estaba planeada, Mario Torres abandonaba el país y regresaba a México. Imagino que en estos instantes continuará vendiendo droga y niñas. Supongo que en cuanto vea su fotografia en este libro y descubra que el supuesto traficante Toni Salas era un infiltrado, no reaccionará con deportividad. Todavía no sé a quién debo agradecer en esa redacción que se negasen a proteger mi anonimato como les había pedido, aunque quizás sea el traficante de niñas el que deba agradecerles el favor...
Respecto a Andrei, el traficante rumano que me vendía a Clara por 8.000 euros, la investigación policial también está ya en marcha. Sin embargo, yo no siento que mi investigación haya sido un éxito. Todavía hay miles de Sunnys, Marios y Andreis en libertad, llenando los burdeles europeos de carne fresca y joven.
Se me acaban las páginas y el ánimo. Quedan muchos datos en el tintero y muchos matices y aspectos del sórdido mundo del sexo de pago sin desarrollar. Pero no importa. Sé que nada cambiará. Después de un año infiltrado en el movimiento skinhead, neonazi y ultra; después de haber averiguado sus nombres, sus lugares de reunión, sus formas de financiación; después de llegar hasta sus ideólogos, de identificar a sus cabecillas, y de desvelar sus motivaciones y forma de vida. Sobre todo, después de haber divulgado toda esa información en un libro, Manuel Ríos Suárez murió asesinado a patadas, como un perro, por un grupo de ultras, tras un partido de fútbol, el 7 de septiembre de 2003. Y si intentar cambiar la mentalidad de los radicales del fútbol es utópico, qué decir de la de los usuarios del «oficio» más antiguo del mundo. Sé que es una labor condenada al fracaso desde su inicio. Pero ¿debemos renunciar a las utopías, por el mero hecho de serlo?
Por supuesto, existe un abismo entre las mujeres que voluntariamente deciden ejercer la prostitución —sólo un cuatro por ciento del total, según Isabel Pisano———, y la inmensa mayoría de las rameras que pueblan los burdeles del mundo. Casi todas son mujeres traficadas por las mafias de la trata de blancas. ¿Quién es el culpable de esa realidad social?
Yo digo que los dientes. Afortunadamente, algunos especialistas empiezan a dirigir sus estudios en esa dirección, a mi juicio, el aspecto más desatendido de la Santa Trinidad compuesta por putas, puteros y proxenetas. A mediados del añO 2003, la Dirección General de la Mujer publicó el fruto de un insólito informe titulado Una aproximación al perfil del cliente de prostitución femenina en la Comunidad de Madrid que había sido realizado por Mil José Barahona y Luis Mariano García. Durante un mes, los investigadores se apostaron, dos noches a la semana, en puntos estratégicos como la Casa de Campo, para observar y tomar nota sobre el comportamiento y apariencia de los dientes de las rameras callejeras. El perfil del prostituidor asiduo es el de un varón de treinta y cinco años, vestido de sport, que se desplaza en un utilitario de precio medio, recibe el servicio sexual en los asientos posteriores del vehículo y emplea una media de cinco minutos en el contacto sexual.
El 29 de enero de 2004 la concejala de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Madrid, doña Ana Botella, y el entonces ministro de Trabajo don Eduardo Zaplana presentaban en Madrid, auspiciado por la Embajada de Suecia, el modelo legal sueco que penaliza al cliente prostituidor. Si esta iniciativa prospera, los proxenetas y también los honrados empresarios de locales de alterne tendrán un año con parcos beneficios. Y los Paulinos, Manueles y Juanes podrían ser responsabilizados legalmente de su apoyo intrínseco al negocio de las mafias. Y no seré yo quien lo lamente.
En un receso de dicho acto Ana Míguez, presidenta de ALECRIN, me presentó a doña Ana Botella, haciendo un inmerecido elogio de mi infiltración en las redes de la prostitución. Y la esposa del presidente del Gobierno se mostró muy interesada por mi investigación sobre la compraventa de mujeres y niñas en la España del siglo xxi, asegurando que aportaba una perspectiva nueva sobre los mecanismos, tácticas y funcionamiento de las mafias en nuestro país. Pero yo, como periodista, ya no puedo hacer nada más. Le toca el turno a los políticos y jueces. Ahora la pelota está en su tejado, doña Ana...
Al contrario que asociaciones como ALECRIN, muchas personas, fundamentalmente prostitutas, puteros y proxenetas, defienden la prostitución como un servicio social inevitable. Aseguran que es la única forma en que algunos hombres y algunas mujeres pueden desarrollar su sexualidad, por padecer cualquier tipo de dificultad fisica o psíquica para relacionarse sexualmente con otras personas. Alegan también que gracias a la existencia de las rameras, se evitan muchas violaciones y cnmenes sexuales... Yo opino que no. Los asesinos y delincuentes han existido y existirán siempre, como las rameras, y dudo que mengüen sus fechorías por el mero hecho de «ir de putas». Al contrario, cuando un Jack el Destripador, un Andrei Chikatilo o un Joaquim Ferrandis contrataban los servicios de una ramera... la mataban. El psicópata no se consuela con una eyaculación de pago. Necesita el dolor de la víctima.
Pero, y aunque fuese así, ¿justifica eso la existencia de la prostitución? Siempre habrá argumentos para justificar comportamientos injustificables. ¿Justifica una tradición centenaria que la tortura y matanza de un animal sea nuestra fiesta nacional? ¿Justifica la necesidad de equilibrar el mercado que se desechen toneladas de alimentos, mientras cientos de niños mueren diariamente de hambre? ¿Justifica que miles de personas vivan de las fábricas de aerosoles que mutilemos el ecosistema del planeta para siempre? ¿Justifica nuestra ansia por experimentar lo trascendente que las religiones hayan originado más muerte y dolor que ningún otro poder en la historia?
Supongo que los seres humanos, en nuestra debilidad, debemos convivir con aspectos de nuestra sociedad que no deberían existir. Y la prostitución es uno de ellos. Pero pienso que sería mejor que aceptásemos nuestras propias miserias, y no intentásemos esconderlas en justificaciones absurdas. Las putas existen porque a los hombres nos gusta el sexo fácil y preferimos pagar que invertir tiempo o esfuerzo en la conquista. 0 porque simplemente deseamos materializar fantasías que no osamos proponer a nuestras compañeras sentimentales. Por eso buscamos pedazos de carne sin alma —más bien, cuya alma nos es indiferente—, para materializar esas fantasías, en buena medida inspiradas por la industria pomográfica. Todo lo demás es retórica estéril.
Los hechos son irrefutables e indiscutibles: la inmensa mayoría de las prostitutas que ejercen en España lo hacen en locales de alteme. La inmensa mayoría de las rameras que ejercen en locales de alteme son extranjeras. La inmensa mayoría de las extranjeras que ejercen la prostitución son inmigrantes ¡legales que vienen traficadas por mafias. Por lo tanto, la inmensa mayoría del dinero que mueve la prostitución en Europa, desde el cubalibre que se toma en un burdel de carretera hasta el precio de un «francés y un completo» negociado con la ffilana, redunda en beneficio de las mafias del tráfico de seres humanos. Éste es el hecho incuestionable del que se deduce que todos los clientes de estos servicios son, de una forma u otra, cómplices de esas mafias. Obren en consecuencia.
Yo soy periodista. Creo que el periodismo es una profesión digna, que puede aportar algo a la sociedad, y que puede ayudamos a comprender el mundo en el que vivimos. A mí no me importaría, al contrario, que mi madre o mi hija ejerciesen el periodismo, porque sinceramente creo que descubrir y compartir la información con todo el mundo es algo positivo.
Si los proxenetas, puteros, chulos o «respetables empresarios» que defienden la prostitución como un oficio digno, son consecuentes con lo que predican, deberían dar ejemplo poniendo a trabajar en sus burdeles a sus madres y a sus hijas. Todo lo demás es mierda y puta palabrería barata.


Antonio Salas.

Saturday, May 27, 2006

Capitulo 13: Operación vudú


Será castigado con las mismas penas el que directa o indirectamente favorezca la entrada, estancia o salida del territorio nacional de personas, con el propósito de su explotación sexual empleando violencia, intimidación o engaño, o abusando de una situación de superioridad o de necesidad o vulnerabilidad de la víctima.

Código Penal, art. 188, 2 (Sólo incluye las reformas de la Ley Orgánica 11/99 y Ley Orgánica 4/2000)

—Tú crees que este collar me protege del yu—yú? —me interrogó Susy cuando volví a Murcia.
—Te prometo que ningún vudú que te hayan hecho tiene más influencia sobre ti que este collar.
Susy me había hecho esa pregunta en muchas ocasiones, y yo siempre le respondía lo mismo, intentando reafirmar su seguridad en sí misma a través de la sugestión. Pero cuando, a continuación, intentaba sonsacarla sobre quién le había hecho vudú; si había sido Sunny: si se lo continuaban haciendo, si a su hijo también le habían hecho vudú... la nigeriana se cerraba en banda y no había forma de sacarle una sola palabra más.
Cada vez que veía alguno de mis «trucos mágicos» en realidad efectos de mentalismo e ilusionismo, los ojos se le salían de las órbitas, exactamente igual que ocurría con docenas de nigerianas y latinoamericanas, a las que también había asombrado con mis supuestos poderes esotéricos. Algunas de ellas sufrían auténticos brotes de pánico, a pesar de que mis trucos eran absolutamente inocentes. De ahí deduje el terror que inflige en sus mentes supersticiosas, la utilización de sangrientos rituales de vudú por parte de las mafias.
Por supuesto Sunny no sabía nada de mis intentos por sacar información a una de sus rameras. Nuestras conversaciones iban dirigidas a ganarme su confianza y sólo de vez en cuando, muy poco a poco, dejaba caer algunas indirectas sutiles, sobre mi supuesta relación con el mundo de la prostitución y el crimen organizado. En el caso de Sunny, de Harry y de otros miembros de la comunidad delictiva africana en Murcia, hice correr el rumor de que yo podía ser un experto en skimming, y el colaborador imprescindible para sus estafas con tarjetas de crédito.
Skimming y nuevos delitos tecnológicos Una sonrisa maliciosa y la exhibición de un mazo de tarjetas de crédito, mientras tomábamos una ginebra en cualquier terraza murciana, fueron suficiente cebo. No hacía falta más. Las bandas criminales de origen nigeriano son, probablemente, los mejores falsificadores del mundo. Y el skimming es una de sus especialidades.
Sólo la empresa VISA, en el primer año del nuevo milenio y sólo en Europa, perdió más de 390 millones de euros a través del fraude de las tarjetas de crédito. La suma total, de todas las empresas y a nivel mundial, es incalculable. En España, esta dimensión del crimen organizado comenzó a detectarse hace más de quince años, cuando bandas de delincuentes latinoamericanos se las apañaban para conseguir duplicar las tarjetas de crédito de muchos usuarios. Durante el periodo estival los robos con tarjeta de crédito aumentan en casi un 5 por ciento. El 60 por ciento de las denuncias se refieren a sustracciones de tarjetas en bolsos y carteras. De las supuestamente extraviadas, el 18 por ciento fueron utilizadas fraudulentamente.
Existen infinidad de variantes en estas estafas, como el «lazo libanés», que consiste en la captura de la tarjeta de crédito de la víctima a través de un dispositivo que se coloca en el cajero automático. Cuando el cliente está intentando recuperarla, aparece un amable transeúnte, que le explica que a él le había ocurrido lo mismo el día anterior. «Marqué dos veces el número secreto y pulsé cancelar, a mí me salió así.» Y el estafador memoriza el número, que luego utilizará con la tarjeta, que evidentemente no sale del dispositivo. Otros ofrecen su teléfono móvil para que el estafado llamé al número de atención al cliente de ese sistema, que no es otro que un compinche al otro lado de la línea, que se ocupará de averiguar el número clave de la víctima.
Pero no sólo se usan tarjetas hurtadas. Fue la Policía británica, hacia 1987, la primera en alertar sobre esta nueva especialidad delictiva de las bandas nigerianas conocida como «planchado», «clonación» o más popularmente skimming. Al detener algunos delincuentes nigerianos, implicados muchas veces también en el tráfico de mujeres, descubrieron que muchas de las tarjetas de crédito incautadas no habían sido robadas, sino que eran duplicados con una banda magnética idéntica a la de una tarjeta real.
Para duplicar las tarjetas se utilizan ingeniosos sistemas tecnológicos, como falsos lectores instalados en la puerta de los cajeros, cámaras ocultas con las que se graba el número secreto que utiliza el cliente, «bacaladeras» y grabadores del código magnético utilizadas por prostitutas, empleados del peaje de las autopistas, etc. Una vez grabada la banda original de la tarjeta auténtica, se duplica utilizando tarjetas plásticas en blanco, sobre las que se impresiona la copia magnética de la banda original, y a continuación se realizan compras millonarias. Para ello son imprescindibles, en muchos casos, los cómplices. Empleados de comercios legales que, en colaboración con los estafadores, permiten que realicen las compras desde sus terminales informáticas llamadas TPV (Terminal Punto de Venta) repartiéndose a medias los beneficios.
Además del narcotráfico, el tráfico de mujeres, la falsificación de documentos, etc., Sunny era un presunto veterano en el ejercicio del skimming. Traficaba con tarjetas de crédito falsas y tenía varios colaboradores españoles, propietarios de negocios en toda Murcia, que ponían a su disposición las TPV para poder ejecutar las estafas. Uno de ellos, que terminaría siendo detenido precisamente por este tipo de fraudes, era Francisco, el propietario de una tienda de bicicletas de Alcantarilla.
A estas alturas llevaba meses infiltrado entre traficantes de drogas, de armas, de mujeres o de documentos falsos. Al añadir el skimming a mi supuesto currículum delictivo sólo pretendía reforzar la credibilidad de mi personaje, en la última fase de esta investigación. Me había propuesto intentar comprar a Susy y a su hijo.
Pero antes de tentar a la suerte una vez más, necesitaba comprobar si existían otras opciones para liberar de sus proxenetas a una mujer traficada. Así que me reuní con Susy en la cafetería de la gasolinera situada junto al Eroski, punto de encuentro de las prostitutas y sus proxenetas. No podía imaginar que ésa sería la última vez en mi vida que iba a ver a la joven. Ella tampoco. Pero casualmente esa noche me regaló una foto de su hijo y eso me encogió el alma. Conecté la cámara oculta en el lavabo de la gasolinera y pasé al local, dispuesto a entrar a matar. Necesitaba plantearle a Susy mi intención de comprar su deuda, antes de enfrentarme a la negociación con su «dueño».
—Me dijo Sunny... tú tienes que llevarle el dinero, ¿no? Que no soy tonto, que he viajado mucho, que soy medio africano... ¿Cuánto dinero tienes que pagar? Si yo quisiera que tú te vinieses conmigo... ¿Cuánto dinero cuestas?
Duda. Esquiva mi mirada. Remueve la limonada sin saber qué decir. Jamás ha hablado con un blanco de estas cuestiones, consideradas secretos mortales por las redes de crimen organizado, y me cuesta verdaderos esfuerzos que por fin responda a mis preguntas.
—¿Cuánto has pagado ya? ¿Cuánto le debes? No me engañes, ¿eh? Que lo voy a hablar con él.
—Yo no sabe... mucho. —¿Cuánto es mucho? Llevas dos años aquí, ya tienes que haberle pagado mucho.
—35.000 o algo así. —¡Le debes 35.000 dólares! ¡Pero si eso es lo que debes por venir por la ruta terrestre! Eso es mucho. Tienes que haberle pagado ya parte. ¿Cuánto dinero tengo que darle a Sunny para que te deje ir? ¿Tú quieres estar con él?
—No, yo no quiero estar con él. No sé cuánto dinero. —Piensa con cuánto dinero te dejaría irte, con el niño. Si no me ayudas no te puedo ayudar.
La nigeriana estaba confusa. Sabía que estaba profanando una ley escrita con magia y sangre. Estaba compartiendo con un blanco los secretos de negros del negocio del que era víctima, pero mi trabajo con ella, durante los últimos cuatro meses, por fin daba frutos. De alguna manera sabía que intentaba ayudarla.
—Imagina, sólo imagina. Si un día vas a Torrevieja, coges el niño y te vas... ¿qué pasa?
—No, no, no. Mejor pregunta Sunny... sin Sunny, uff.. —No quiero meter la pata, pero, joder, si cogemos al niño y nos escapamos, él no te va a encontrar en Madrid... _No, no, no ... él puede... mi familia en Nigeria...
—¿Qué le pasa a tu familia? ¿Va a ir él a Nigeria? —No, no, por favor, Antonio... Yo no tengo miedo para mí, pero para mi familia seguro...
Susy me confirmaría que, antes de salir de Nigeria, le hicieron un ritual de brujería. De ahí venía su terror al vudú y su fe en el collar que le había regalado. Sin embargo teme al boxeador y también a la Policía.
—¿Y si hablas con la Policía? Te protegerían... —¡No, no, no! Por favor, Antonio, no...
—Ok. ¿Tú crees que si le pongo sobre la mesa 15.000 dólares, así, en montoncitos, él te dejaría a ti y al niño? ¿0 me va a pedir 15.000 por cada uno?
—No, 15.000 está bien.
Madre e hijo por 17.000 dólares
Ya tenía una idea aproximada del precio, pero ahora llegaba lo más difícil. Sólo existía una forma de averiguar si tras todos mis viajes a Murcia, y mi integración en el mundo de la trata de blancas y el crimen organizado, Sunny confiaba en mí. Sólo había una manera de averiguar si el boxeador nigeriano estaría dispuesto a venderme a una de sus furcias y a su hijo, o intuiría que yo era un infiltrado, obrando en consecuencia. Tendría que reunirme con él, a solas, y plantearle abiertamente el negocio. Cogí el teléfono y me cité con él en la plaza de la Catedral de Murcia a la mañana siguiente.
Sentí la tentación de avisar al subteniente José Luís C., de la Policía judicial, o al inspector José G., de la Brigada de Extranjería, para pedirles ayuda. Me sentiría más tranquilo, aunque yo asumiese todo el riesgo, si supiera que un par de oficiales armados me cubrían las espaldas. Pero recordé al malnacido jefe de Policía que me delató ante los cabezas rapadas mientras estaba infiltrado entre los neonazis. Así que decidí continuar solo la investigación hasta el final. Y únicamente si conseguía mi objetivo, comprar a una mujer en la España del siglo XXI, pondría mi investigación en conocimiento del juez y la Policía, para que ellos realizasen las detenciones pertinentes. No obstante, en esta ocasión Alfonso, compañero en el Equipo de Investigación de Atlas—Tele 5, y con el que he compartido muchas aventuras como infiltrado, acudió a Murcia para grabar, desde la distancia, mi reunión con el traficante.
Sunny llegó puntual. Me parecía mucho más grande y corpulento que nunca. Pedimos dos ginebras y entramos en materia sin demasiados preámbulos. Mientras hablamos recibió varias llamadas telefónicas. Hablaba con sus interlocutores en inglés y en yoruba. En una de las llamadas pidió a su interlocutor que le telefoneara a otro número, por si la Policía pudiese estar escuchándole. No tenía ni idea de que mi cámara estaba grabándole en ese momento.
—¿Qué tal, Antonio?
—Hola, Sunny. Tenemos que hablar... Tomé un par de tragos de ginebra intentando envalentonarme con el alcohol, o acaso anestesiarme en caso de recibir una inminente paliza. Sabía que no le iba a hacer gracia que un blanco le propusiera un negocio que habitualmente era cosa de negros, y un delito grave. Instintivamente acaricié la bala que llevaba colgada al cuello, cual supersticioso talismán. Iba a necesitar más que nunca a mi ángel de la guarda, esta vez enfrentado a todos los espíritus del panteón yoruba que hábilmente utilizaba el africano.
——Ok, Sunny. No quiero que te enfades, ¿vale? No te enfades con
Susy. Si te enfadas que sea conmigo... Yo he estado en África y sé cómo funciona esto. Yo sé que hay una deuda... No quiero que me engañes, ¿vale? No quiero que haya problemas. Supongo que en dos años ya habrá pagado una parte. ¿Cuánto dinero puede deberte Susy?
Las cartas estaban sobre la mesa. Ya no había vuelta atrás. Sunny se quedó en silencio unos instantes interminables. Me miró a los ojos muy serio, como intentando adivinar cuáles eran mis verdaderas intenciones. El corazón aporreaba mi pecho con tantas ganas de salir corriendo de mi cuerpo como yo las tenía de escapar de aquella plaza. El boxeador nigeriano no se fiaba aún de mí, sin embargo no quería dejar escapar ese negocio millonario. Así que decidió tantearme, pero sin reconocer su implicación en el delito y responsabilizó a una tercera persona.
—El dueño de esta chica... está en Cádiz. Pero yo hablo con ella... —Pero me dijo que te pagaba a ti.
—Ella a mí y yo a ella, yo sólo testigo... —Ya.
—Si dar 20, se puede dejar ir. —¿20.000 dólares? —Sí.
Había mordido el anzuelo. Mi cámara oculta estaba registrando la negociación para comprar a una chica y a su hijo en la España del siglo XXI, digan lo que digan los libros de historia sobre la abolición de la esclavitud. El boxeador nigeriano acababa de ponerse la soga al cuello. Su implicación en el tráfico de mujeres era ya irrefutable. A pesar de su intento por cubrirse las espaldas en el asunto, dejaba muy claro que él era quien decidía lo que se hacía o no con la chica, sintetizándolo todo en una frase:
—Si tú hablas con padre de Susy, él va a decir. Tú habla con Sunny. Sunny es su padre ahora. Yo tengo el mando.
Iniciamos el regateo. Él pedía 20.000 dólares. Pero yo ofrecí 15.000. Finalmente pactamos el precio de la chica y de su hijo en 17.000 dólares. El boxeador estaba contento, olía casi 3 millones de pesetas que creía que iban a engrosar su cuenta bancaria, y no tuvo problema en hablar sobre sus negocios. Confesó, ante el objetivo de mí cámara, que también enviaba coches desde Alemania a África, e incluso me invitó a viajar con él a Nigeria. Tal vez estaba pensando que yo podría ser su nuevo socio en el negocio. Lo que no imaginaba era que, en realidad, estaba con un infiltrado que le estaba grabando con una cámara oculta.
El siguiente paso era obvio. Había conseguido mi objetivo y ya no existía el riesgo de que ningún policía infame me estropease la investigación. Ahora, y no antes, sí podía poner en conocimiento de las autoridades judiciales y policiales la historia de Susy y mi negociación con Sunny para su compra.
En realidad no descubrí nada nuevo a los oficiales de la Brigada de Extranjería cuando me reuní con ellos en la comisaría. Ya tenían referencias de Prince Stamy y de sus turbios negocios. Sin embargo, acogieron con entusiasmo mi testimonio y sobre todo las grabaciones de cámara oculta, que inmediatamente pusieron a disposición judicial. Desde Madrid pacté con Sunny por teléfono los detalles de la compra y también grabé esas conversaciones telefónicas. Volvería a Murcia días después. Necesitaba más imágenes para el reportaje y tendría que hablar con Susy para confesarle la verdad e invitarla a denunciar a Sunny. Así podía convertirse en testigo protegido y con ello conseguir los papeles legales. Pero el destino todavía me reservaba un quiebro imprevisto en esta historia.
No obstante, antes de volver a Murcia por última vez, tenía que cerrar otro negocio. Media docena de niñas de trece años estaban en venta y mí otro yo había reservado aquella carne fresca y jugosa para mis ficticios burdeles. Mario Torres Torres, el presunto asesino, narcotraficante y proxeneta, me convocaba a una nueva reunión entre traficantes.

Niñas de trece años a 25.000 dólares

Mario, convencido de que mi «mirada de diablo» era una garantía de mi naturaleza criminal, quedó de nuevo conmigo para cerrar el precio de las niñas. Esta vez el punto de encuentro sería el VIPS de Sor Ángela de la Cruz de Madrid. Según pude averiguar posteriormente, gracias al registro de llamadas realizadas por el mejicano desde su habitación en el hotel en el que se alojaba, el Gran Vía, Mario llamaba con cierta frecuencia a Guadalajara, en el estado de Jalisco (México), y a teléfonos eróticos go6. Y también recibía la visita de prostitutas. Los movimientos bancarios de su tarjeta de crédito también aportaron una información golosa sobre los negocios millonarios a los que se dedicaba...
Esta vez Manuel y Mario habían escogido estratégicamente la mesa, que estaba situada en el extremo más discreto del restaurante. Yo, previniendo que pudiese volver a cachearme, había colocado la cámara en una pequeña mochila que llevaba conmigo. Ahora tenía que concentrarme en lograr que repitiese todo lo que me había dicho en nuestra reunión anterior, y más, para grabarlo fielmente.
Pidieron algo de comer, pero yo opté sólo por café. No podía arriesgarme a que se me revolviese de nuevo el estómago y terminase vomitando otra vez. En la cinta de vídeo se aprecia cómo, mientras ellos comen con buen apetito, yo me limito a tomar café con vodka y a fumar unos imponentes Cohiba de casi 12 euros el cigarro.
Había aprovechado aquella semana para empollar todo lo que pude sobre narcotráfico, e intenté prever todas las preguntas embarazosas que el mexicano podía hacerme para adelantarme a ellas.
Mario Torres Torres vestía una camisa blanca muy holgada y, por alguna razón, tuve la firme convicción de que iba armado. Me habían explicado que entre los traficantes mexicanos era costumbre llevar un arma de pequeño calibre escondida en el brazo, fijada a la altura del bíceps con una funda de tobillera. Eso hacía que, incluso siendo cacheados, no les descubriesen el arma. Sobre su pecho lucía una gran cruz de plata, que se me antojó un sacrilegio. Más tarde me confesaría que tanto él como otros muchos narcotraficantes mexicanos practicaban la brujería, porque creían que, a través de ella, podían protegerse de la Policía. Algunos delincuentes resultan ser tan supersticiosos como las rameras nigerianas.
Posteriormente descubriría, navegando por Internet, la increíble historia de Adolfo de Jesús Costazgo, líder de una banda de narcotraficantes mexicanos, que había sacrificado a catorce personas en el transcurso de ritos satánicos, que tenían por objeto proteger a sus compinches de la DEA. La historia de Costazgo, y más concretamente de su compañera Sara Aldrette, inspiró al director Alex de la Iglesia la película Perdita Durango.
Pero aquello no era una película, sino el mundo real. Y no podía cometer errores, así que decidí tomar la iniciativa. Lo que más temía en aquella nueva reunión con el narco era que hubiese hecho preguntas sobre mí en el mundo del narcotráfico español donde, evidentemente, nadie me conocería. Y si nadie en el gremio de las drogas conocía al tal Toni Salas, sólo podía ser un infiltrado, o de la Policía o un periodista. Así que me propuse adelantarme al azteca. Si, como me había dicho Manuel, Mario había interpretado el brote de locura en mi mirada como la garantía de mi pertenencia a una mafia criminal, aprovecharía esa baza a mi favor. Mientras encendía otro cigarro habano, con la intención de que mi aspecto fuese el de un adinerado mafioso, miré fijamente a los ojos del mexicano, intentando clavar en sus pupilas toda la rabia, el desprecio y el odio que me inspiraba.
—Hay un problema... He hablado con mis amigos de México, que no te conocen...
Touché. Mi estocada lo alcanzó directo al corazón. Herido en su orgullo de delincuente, el narco soltó ante mi cámara oculta todo su currículum como traficante. Mencionó los nombres de alguna de las familias más importantes del narcotráfico mexicano de Sonora, Yucatán, Sinaloa, etc., y me detalló su relación con todos y cada uno de sus integrantes. Aquella confesión, en toda regla, supone la mejor garantía, porque si los mexicanos supiesen que su compinche ha soltado ante un periodista todo aquello, probablemente la vida de Mario no valga un centavo. Claro que la mía tampoco. (Así que, dado el caso, tú verás, Mario, cómo zanjamos el tema ... )
Con las cartas boca arriba, sin más preámbulos ni concesiones, el mexicano me soltó a quemarropa la temida pregunta: cuánta droga queríamos enviar a México, yo y la ficticia organización de narcotraficantes que representaba. Así que me dispuse a hacer la mejor interpretación de mi vida. Si cometía un error, la escena no se detendría con una plaqueta cinematográfica y un «¡corten!» del director, sino con el cañón de un 9 corto en mi cabeza. Y esta vez la bala no se conformaría con rozarme.
—Espera, tenemos ese tema por un lado y las mujeres por otro. Vamos por partes. Mujeres.
Con todo el tacto del mundo, volví a tocar los temas que ya habíamos tratado en nuestra primera reunión, con objeto de que esta vez se grabara correctamente sus respuestas, en mi cámara oculta. Curiosamente, de pronto Mario pretende tener escrúpulos, y alega que su interés fundamental es el narcotráfico, y que en México está muy mal vista la compraventa de niñas. Sin embargo sus aparentes reparos apenas duran un minuto. Es astuto y quiere encarecer el precio de las niñas.
—A muchos extranjeros, y a mucha gente en México, la han detenido por eso. Y les arman un rollo, ¿sabes?, hasta salen en televisión. Que andas comerciando mujeres, ¿sabes? Yo te lo hago como una atención. ¿Cuántas quieres? ¿Unas cinco o seis?
—Sí. —Hay unos gastos, ¿sabes? Yo llegaré con el presidente de la comunidad, porque si hay algún pedo me lo quita él. Entonces convocar alguna fiesta o algo, para que yo pueda observarlas y que el presidente me diga cuáles. Obviamente ya con tu respaldo de atrás, que yo le diga, va a ir una persona porque necesitarnos unas niñas... Mira, en Chiapas ya hay niñas jóvenes que trabajan de prostitutas. Pero yo creo que tú quieres algo más sano, ¿no> Porque en Chiapas ya trabajan niñas de doce años de prostitutas.
—Lo sé. Estuve en Chiapas y por todo México. El problema de esas niñas es que están muy quemadas ya. Es como las brasileñas. Empiezan a darle al pegamento y traen muchos problemas después. Si las puedes coger nuevas en esto mejor.
—Yo sí las puedo agarrar. Pero establecer un precio no sé. Yo no sé qué tanto por ciento le sacas tú a todo esto.
—Eso es problema nuestro. Tú pide el precio que quieras, y nosotros luego intentamos amortizarlo.
—Tu vas y te las traes? —Despreocúpate por los gastos de viaje. Con eso corremos nosotros. Tú pon precio.
—Yo no sé. Porque por ejemplo allí están en su comunidad, que se conocen de toda la vida. Allí va el ranchero, ésta me gusta.
Se conocen y allí se va a quedar la niña. Ahora esto es diferente, te la vas a chingar y te la traes. Ahora la cosa es diferente... ¿ellas van a poder aportarle a su familia dinero?
—Claro. Eso hacen todas. Ellas con el dinero que ganan hacen lo que les da la gana.
—Si te pregunto por eso, para comentar yo, ellas van a ser un aporte económico para la familia...
—¿Cómo te crees que se está manteniendo la economía de Moldavia, de Nigeria, de Rumania o de Cuba? Por sus chicas.
—Yo en México tenía tres o cuatro tables y yo sé... Bueno, no sé, unos 20.000 o 25.000, por cada niña...
Sabía que no podía aceptar su oferta a la primera. Se suponía que era un profesional del tráfico de mujeres y debía negociar. Me preparé para regatear el precio.
—Depende de las niñas. El problema, lo que me asusta a mí, es que las niñas de Chiapas no son como las de D.F. Son más indígenas.
—Claro que sí... Pero si te voy a mandar algo, te voy a mandar algo que sea agradable. Si te mando una pincha de niña...
—Depende de la edad. Si es jovencita no importa tanto, ¿de qué edad hablamos?
—¿Qué quieres de diez, doce ... ? Creo que pegué un brinco. El narco había bajado la edad de las menores. Me estaba ofreciendo niñas de hasta diez años para ser prostituidas en los burdeles españoles.
—No. Me habías hablado de trece, catorce, ¿no? —Lo que tú quieras. Tú dime. Porque acá él sabe, que hay quien quiere hasta de diez. Diez, once, doce... está enfermo.
—Joder, pero si no tienen tetas todavía... —No, hay algunas que sí, eh, hay algunas que sí. —Él lo sabe que ya las ha probado —interviene Manuel señalando a Mario.
En ese instante asistí alucinado y asqueado a una discusión entre el empresario y el traficante en tomo al placer de follarse niñas vírgenes menores de catorce años.
—No, yo lo más que he chingado es de catorce. —¿Pero nuevecitas o ya usadas? —No, nuevecitas, yo las quiero nuevecitas. No, mira, casi te digo una cosa, que lo que te voy a mandar va a ser todo nuevecito. Te lo digo en serio. Ésta es una de las cosas que te voy a dar, que sea todo nuevecito... Posiblemente te voy a lograr algunas de las que yo conozco, que viven como en las afueras de la ciudad... Yo conozco mucha ranchería. Yo he mirado algunas niñas ya que son muy pobres, y será cosa de una labor verbal. Es que, tú sabes cuál es el problema, que igual lo pueden tomar así para adelante, por la necesidad económica, como, güey, igual te mandan arrestar... Es muy complicado el pedo, güey ...
—Pero allá habrá gente que se dedique a ese negocio, que te puedan apoyar.
—Yo en la única en que me puedo apoyar, pero es hija de su puta madre, es en la vieja que le dicen La Vaca en Guadalajara. ¿Escuchaste de La Vaca? —al decir eso Mario se volvió hacia mí.
—Puede que sí —mentí, interviniendo de nuevo en la conversación, —Es la que controla todo el tráfico en Guadalajara, pero el problema con ella es que si se entera de que aquí hay gente metida extranjera va a decir... —al decir esto Mario realiza un gesto con la mano, como si estuviese empuñando una pistola. Imaginé que intentaba referirse a que la traficante de Guadalajara podría ejecutarlo si descubre que interfería en su negocio—. ¿Tú me entiendes? Porque sabe todo el pedo...
—A lo mejor le interesa... —A lo mejor yo me puedo valer de ella. Yo la verdad, ahora que vuelva para allá llevo un chingo de trabajo...
—Vas a llevarte mucho trabajo. —Sí, de hecho, hay un problema de trabajo muy fuerte. Hay muchas cosas que van a arrancar, me entiendes. Pero yo sí te prometo, Toni, y cuenta con mi palabra, que sí lo voy a hacer... Si tengo que hablar con La Vaca y me recargo en ella, a lo mejor te conecto directamente con ella, y te puede estar proveyendo periódicamente, porque ella conoce a todo el mundo. Y lo mejor, honestamente, es que las mismas bailarinas tienen hermanas, me entiendes...
—Así funciona. Hermanas, primas, vecinas... Empecé a notar cómo el sudor caía por mi frente, y tuve la sensación de que la gomina de mi pelo estaba manchándome la cara. Me quité las gafas de sol, que llevaba sobre la frente, y me sequé el sudor con una servilleta de papel. Mientras, Mario continuaba ofreciéndome adolescentes y niñas mexicanas para mis burdeles.
—Yo conozco un par de niñas, que son hermanas de algunas bailarinas... son muy jóvenes pero tienen una hermana, que tiene entre doce y trece años, que está buenísima ya, y está nuevecita. Y como yo tengo una amistad muy chingona con ellas, a lo mejor yo podía hacer... Esas tres niñas soy muy, muy bonitas...
—¿Y se lo montan juntas? —intervino Manuel. —No son tan enfermas cabrón, son hermanas. —Da igual, se lo pueden montar juntas... —Cuando hablabas de 20.000... o de 15, a lo mejor... —dije yo, volviendo a la negociación sobre el precio.
—No, 15 no. Porque yo sé que me van a tumbar 10 por lo menos. —¿Y 100 por seis? —No.
—Eres duro, cabrón. —Eres inteligente. Es más, yo te quiero tumbar 125 por cinco. Mira, a mí me va a tumbar mínimo 100.000 pesos, que son 10.000 dólares. Yo sé que menos no puede ser. Porque yo vengo de fuera, ¿entiendes? Si yo me valgo de La Vaca, ella me va a decir: «Yo quiero tanto para mí».
La camarera ya les había servido la comida, y mientras los escuchaba, miré hechizado el cuchillo con el que el mexicano troceaba su filete. Empecé a sentir la tentación de arrebatárselo para clavárselo en el corazón. Pensé que si era lo bastante rápido podría arrancárselo de la mano y hundírselo en el pecho antes de que pudiese desenfundar la pistola que imaginaba oculta bajo su camisa. Pero inspiré un par de veces y bebí un trago para intentar volver a la realidad. Me repetí a mí mismo: «No soy un criminal ni pertenezco a ninguna mafia. Sólo estoy interpretando ese papel y no puedo permitir que el personaje devore a la persona».
—Yo tengo que hablar con el presidente, porque si me hacen un pedo, él me saca. Porque han sacado a mucha gente...
—¿El presidente? —El presidente de la comunidad, porque son comunidades pequeñas... y nosotros ya tenemos un hombre ahí. Entonces por ahí yo le puedo decir que ando buscando niñas, y ya cogemos una de aquí, dos de acá, otra de allá... Igual yo me chingo una...
—Entonces quedamos en 100 por seis, ¿no? —insisto en la cuestión del precio, que se supone es lo que me interesa como comprador.
—No, 125. —Qué cabrón. Pero, joder, si me dices 20 por cada una, no me salen las cuentas.
—No, yo dije entre 20 o 25 por cada una. Yo sé lo que significa para ti eso, cabrón, la vas a explotar de a madre, cabrón. O te crees que soy tonto. Yo ya evalué todas las situaciones. A ti si te sale a 25 cada niña, estas recuperándolo en dos o tres palos. Tan sólo con que esté virgen tú puedes cobrar lo que quieras.
—Ése es el negocio. —Entonces no me regatees. Entre carcajadas me aclaró que de las cinco o seis niñas, una no iba a Regar virgen, porque él tenía que «catar la mercancía». A continuación nos centramos en la negociación sobre las drogas, nuestro segundo bisnes. Quería la Ephedrina en pastilla o en polvo. El trato era que yo enviaba la mercancía y él la distribuía. Hablamos también del cargamento de Cuba, de la situación del negocio en EE. UU. y de cómo la DEA les iba pisando los talones. Lo más increíble es que me confesó que tenía hijos y esposa y que acababa «de nacer una niña mía en México y no he estado en el parto». Y no consigo comprender cómo podía estar comerciando con la vida de niñas, iguales que sus hijas, y encima presumir de acostarse con crías de catorce años. Si yo hubiese pedido algo sólido en aquella comida, sin duda habría vuelto a vomitar.
Justo antes de despedirnos, y tras haber cerrado el precio de las niñas para mis prostíbulos en 25.000 dólares cada una, le comenté que el negocio del sexo estaba en auge en España.
—Tú sabes la cantidad de tías que están entrando en España, es una locura. Y hay trabajo para todas —digo yo. _Porque hay dientes para todas...
Y el narcotraficante mexicano tenía razón. Sin saberlo me había dado la llave. El verdadero motor del negocio de las mafias no es la proliferación de mujeres dispuestas a prostituirse por salir de la miseria ni tampoco los proxenetas, chulos y traficantes, ni siquiera los «honrados empresarios» que se lucran con los burdeles... El verdadero motor del negocio del sexo son los clientes. Los prostituidores. Los demandantes del producto, que generan la oferta. Los millones de Paulinos, Juanes y Manueles, que mantienen el negocio de las mafias desde el anonimato y la impunidad. Mientras las rameras y sus proxenetas son criminalizados socialmente, ellos continúan sosteniendo desde las sombras la nueva trata de esclavos. Ellos son los auténticos responsables de que, en la civilizada España del siglo XXI, yo pudiese comprar niñas de trece años, para comercializar su virginidad. 0 pudiese adquirir una chica de veintitrés años, y a su hijo de dos, para disponer de su vida o de su muerte, como se me antojase. Porque, a pesar de mantener abiertos diferentes frentes, en esta investigación, en ningún momento me olvidé de Susy y de su propietario, el boxeador nigeriano. Y había llegado el momento de terminar lo que había empezado meses atrás. A esas alturas, ya me había implicado demasiado en el tema y la historia de Susy era algo más que un reportaje. Si después de haberme infiltrado en su vida, la existencia de aquella joven continuaba exactamente igual que antes de haberla conocido, me sentiría tan inhumano como el cerdo que interpretaba. Así que tenía que hacer algo para evitar que Sunny continuase extorsionándola con su hijo y con la amenaza del vudú. Lo que fuese. 0 de lo contrario sabía que ni las pastillas que me había recetado el psiquiatra podrían anestesiar mi culpabilidad. Sacar a una, por lo menos sacar a una... ésa era mi obsesión en aquellos momentos... Volví a Murcia con la intención de confesar toda la verdad a Susy y sacarla de allí, pero Regué tarde. Demasiado tarde.

Una mafia menos

Unos días después José Ángel, el jefe de grupo de la Brigada de Extranjería, me telefoneaba desde la comisaría para darme la buena noticia: el juez había admitido mis cintas y había autorizado los pinchazos telefónicos y el seguimiento de Sunny. Su detención era inminente, ya sólo era cuestión de días.
Y el día de la caída de Prince Sunny yo estaba en Murcia. Contra todo pronóstico la investigación había dado un nuevo giro pocos días antes. Susy se había escapado del control del nigeriano. Parece ser que, finalmente, la fe en el poder protector del collar mágico que le había regalado había sido superior al temor a los maleficios vudú de Sunny. Así que, un buen día, decidió escapar de Rincón de Seca para vivir con su hijo. Y las amenazas mágicas del proxeneta hechicero no pudieron detenerla. Nadie podía haber imaginado que la fe que mis trucos de ilusionismo inspiraron en Susy y en los poderes de mi collar le iba a dar el valor suficiente para huir del hechicero traficante. Continuaba vendiendo su cuerpo, pero ahora el dinero que conseguía no le era incautado. No me parece recomendable que ninguna mujer se prostituya, pero si lo hace, que el dinero sea para ella y no para un chulo, para un proxeneta, o para un «honrado empresario».
Ni la Policía ni yo conseguimos localizarla, afortunadamente el boxeador tampoco. Y aquella mañana me encontraba haciendo guardia frente a la casa de Sunny, en Rincón de Seca, por si ella aparecía, cuando, de pronto, la calle, normalmente desierta, se llenó de policías. Unos iban de paisano y otros de uniforme. Mi cámara registró cómo los efectivos policiales entraban en el edificio y salían poco después con un par de señoritas de raza negra y con el boxeador nigeriano, debidamente esposado. Cuando me vio, grabándole con una cámara de vídeo desde mi coche, me fulminó con la mirada. Creo que en ese momento supo que había sido víctima de un infiltrado. Y si no lo estuviesen rodeando una docena de policías armados, pienso que me habría arrancado el corazón allí mismo. La mejor garantía de que sus poderes mágicos eran un fraude es que no caí muerto en el acto, a pesar del odio que destilaba su mirada. Su «mal de ojo» no funcionó conmigo, pero si no hubieran estado los policías, seguro que sus puños sí habrían surtido efecto.

Según el comunicado que emitió ese mismo día el Ministerio del Interior, Sunny era la cúspide de la pirámide de una organización criminal en la que fueron detenidas diecisiete personas de nacionalidad nigeriana, rumana y española. Sus colaboradores Omone A. y Superior N., este último sobrino de Sunny, también cayeron.
Fueron registrados varios pisos relacionados con la organización. En la casa de Superior, en la calle Comandante Ernesto González Bans, N. 2, además del sobrino de Sunny fue detenida su novia, Silvia, y dos chicas más. En una casa de la calle Poniente, N. 21, en Los Garres, fue arrestado otro de los colaboradores de Sunny, con drogas y tarjetas falsas, tres inmigrantes ¡legales y dos chicas más. En la Era Alta, concretamente en el Camino Hondo, fueron detenidos el resto de los implicados, tres de ellos ¡legales, e incautadas más tarjetas de crédito. En la tienda de bicicletas de Alcantarilla, se detuvo a su propietario, acusado de colaborar en el skimming pasando las tarjetas de crédito falsas por el TPV de su tienda. Y por último, en el domicilio de Sunny, además de detener a las dos nigerianas, se procedió a un meticuloso registro del inmueble. Junto con tarjetas de crédito, pasaportes y otros documentos falsos, drogas, dos terminales para cobro de tarjetas, trece teléfonos móviles, cuadernos con notas sobre el dinero que le entregaban sus rameras, etc., se descubrieron los altares y fetiches vudú, con los que, presuntamente, Sunny aterrorizaba a Susy y a sus compañeras para que ejerciesen la prostitución y no le denunciasen a la Policía. Aquellos siniestros fetiches no tuvieron tanto poder como mi collar mágico. En este caso, la magia del blanco superó a la del negro...
Visité todos aquellos pisos de la organización para grabarlos, mientras la Policía realizaba las detenciones. Sin embargo, no sentí la alegría que esperaba, al ver cómo los agentes esposaban y detenían a los componentes de aquella mafia. No sentí euforia ni orgullo profesional al ser el único periodista que había conseguido llegar tan lejos en una infiltración en las redes de la prostitución en España. No había risas ni gozo ni siquiera vanidad. Sólo una profunda, siniestra y agobiante sensación de vacío. Quizá porque era consciente de que aquellos meses de esfuerzo únicamente habían servido para extraer un grano de arena en la inmensa playa. Una red de tráfico de mujeres desmantelada es una ridícula gota en un inmenso océano. Un elemento más en la estadística policial.
Susy se convirtió en un número. Un gráfico en el ordenador.
Un expediente archivado en una comisaría. Pero detrás de aquel dato estadístico, detrás de aquella gráfica en la pantalla del ordenador, detrás de aquella carpeta polvorienta, hay un ser humano real.
Una mujer y un niño de dos años con una vida tan rica y llena de matices como la de cualquier lector de este libro. Lo terrible es que todas y cada una de las estadísticas policiales, todas las gráficas de ordenador, encierran historias personales tan crueles y despiadadas como la de Susy.
En este mismo instante cientos de Sunnys están haciendo cruzar las fronteras a miles de Susys, que enfermarán o morirán por el camino. Las más afortunadas sobrevivirán a las pateras, a los autobuses o a los aviones, para ser violadas y humilladas en un campo de refugiados de Ceuta o de Albania, o en cualquiera de los países de tránsito como Turquía o Argelia. Al final, después de un viaje siniestro, acabarán exhibiendo sus carnes en la Casa de Campo de Madrid, en el Grao de Valencia, o en cualquiera de los burdeles de ANELA, para el goce y disfrute de los honrados y respetables ciudadanos europeos.
Ellos, nosotros, somos el último eslabón de la cadena, y los verdaderos responsables de la demanda que genera la oferta. Sin nosotros no existirían las mafias del tráfico de mujeres ni tampoco las respetables anclas. A pesar de ser, de alguna manera, cómplices e inductores del delito, nunca seremos procesados judicialmente. Sin embargo, quiero pensar que, algún día, nuestras propias conciencias serán el jurado, el juez y el verdugo que ejecute la sentencia. El veredicto, obviamente, «culpables».